|
Desde el punto de vista del origen dentro
de una determinada región podemos clasificar los pasturas como
"naturales" y
"artificiales o cultivados".
Los primeros constituyen el campo nativo, es decir, donde las
especies forrajeras son propias del lugar, resultado de la
interacción suelo/clima. Generalmente, un campo nativo
comprende una gran cantidad de plantas diferentes, no siendo
raro encontrar más de 20 especies sin la intervención directa
del hombre. Entre las familias más importantes destácanse las
gramíneas y las leguminosas.

Pasturas artificiales o cultivadas:
Están formadas por especies foráneas,
previamente introducidas en la región con condiciones
similares de suelo y clima del lugar de origen. En este tipo
de pasturas, donde también las familias de gramíneas y
leguminosas representan las especies de mayor valor, es
decisiva la intervención del hombre, desde la selección hasta
la implantación y manejo de los cultivos forrajeros.
Los pastos nativos se confunden con el
propio origen y evolución de la especie equina, hasta la
aparición del hombre y su domesticación.
En condiciones de vida salvaje, el
caballo disponía de áreas extensas y pasturas de variadas
composiciones que ofrecían todas las condiciones para la
supervivencia de la especie, pudiendo mudar de región de
acuerdo con la disminución de los pastos.
Con la domesticación de la especie,
el caballo se vio privado de la acción migratoria, quedando
confinado en áreas definidas, al tiempo que sus requerimientos
nutritivos fueron incrementados por la presión selectiva a que
fue sometido. Como consecuencia, los pastos nativos de escaso
valor nutritivo y flacas características agrostológicas (producción,
resistencia al pisoteo, pastoreo, etc) fueron siendo
sustituidos por otros cultivados, con el objetivo de aumentar
la potencialidad cualitativa y cuantitativa de las pasturas.
Con relación a la vida de una planta
forrajera, podemos dividir tanta a las gramíneas como a las
leguminosas en especies de ciclo anual y en especies perennes.
Respecto de la forma de plantío podemos considerar dos
opciones:
•
PRADERA MONOFITICA:
Son los pastos constituidos por
una- sola especie forrajera, como, por ejemplo, el capin Coast
cross.
•
PRADERA POLIFITICA (o
Consorciada):
Son
pasturas formadas a partir de una mezcla
de diferentes especies forrajeras, donde se procura elevar el
valor nutritivo, la disponibilidad más uniforme del período
anual de pastoreo, la resistencia a plagas y enfermedades,
producción, etc. Como ejemplos tenemos el
Lollium
perenne
(Raigrás perenne), el
Trifolium
repens
(Trébol blanco) y el
Lotus
corniculatis
(Comichão,
en Brasil).
En este tipo de pasturas
es vital conocer las características y necesidades de cada
especie, en especial su comportamiento cuando se las mezcla.
Es fundamental evaluar su palatavidad, capacidad competitiva,
resistencia al pastoreo, época de producción, ciclo de
crecimiento, etc, a fin de permitir un manejo correcto y
condiciones de perennidad.

Gramíneas perennes
• RAIGRASS PERENNE
(Lollim perenne).- Tuvo su
origen en el Mediterráneo, pero ya para el siglo XVII aparecen
referencias bibliográficas sobre su presencia en Inglaterra.
Considerada una de las mejores forrajeras de clima templado
frío, es exigente en cuanto a suelos, relacionándose su
producción y perennidad con la fertilidad de éstos. Prefiere
el clima oceánico sin grandes extremos de temperatura al
continental cuyos picos de calor no resiste. Es el prototipo
de pastura de calidad con elevado valor nutritivo,
palatabilidad y digestibilidad, siendo extremadamente
eficiente en el uso de nitrógeno. Como característica
agrostológica presenta formación de matas, muy expansiva y
agresiva, cubriendo bien el suelo.
La mejor
época para la siembra, en el Sur de Brasil, es desde fines de
febrero hasta mayo. La densidad para una pradera en la cual es
única especie debe ser de 30 kg/ha. y al voleo o en líneas, a
una profundidad de 1 a 2 cm. La calidad media de semillas por
kilogramo es de 450 mil, exigiéndose un patrón mínimo de 95 %
y 75 % de germinación, con su ciclo de producción de julio a
noviembre, obteniéndose alrededor de cuatro a seis toneladas
de materia seca por hectárea. Consocia bien con varias otras
especies, como la Cebadilla y el Dactylis, entre las
gramíneas, y con el Trébol blanco, el Lotus corniculatis y el
Trébol rojo, entre las leguminosas.
• FALARIS
(Phalaris tuberosa).- Tiene como origen la región del
Mediterráneo, norte de África y sur de Europa. Exigente en
cuanto a la fertilidad del suelo, es, no obstante, bastante
resistente a sequías y heladas. Su hábito de crecimiento es
cespitoso, muy vigoroso. Posee un sistema radicular frágil en
la germinación, fortaleciéndose en la planta adulta. Con ciclo
productivo en otoño-invierno-primavera, ofrece un forraje muy
palatible y nutritivo.
La época de siembra va de marzo a mayo y la cosecha es en
septiembre. Para un cultivo puro, es decir, como especie
única, son necesarios de 15 a 20 kg, al voleo o en líneas. Se
esparce superficialmente y a continuación se pasa el rolo
compactador. La cantidad media de simiente por kilogramo es de
750 mil, con una pureza de 95 a 50% de germinación. El
rendimiento medio de materia seca es de 6 a 8 toneladas por
hectárea.
El falaris consocia bien con el Raigrass perenne, el Dactylis,
el Trébol blanco y el Lotus corniculatis.
• PASTO OVILLO
(Dactylis glomerata).- Se originó en Inglaterra y fue traido a
América del Sur, introducido primeramente en Chile y la
Argentina. Hoy ya existen cultivos adaptados en Río Grande do
Sul. Exige suelos fértiles, húmedos y soporta los ácidos o
alcalinos. Desde el
punto de vista de la cantidad es inferior a Lollium perenne o
al Blue grass, con menor digestibilidad. A pesar de eso,
consocia muy bien con ellos, inclusive con alfalfa de pastoreo,
por su capacidad de desarrollarse en la sombra. Pero presenta
problemas fitosanitarios que afectan su rendimiento como la
Escolecotrichum y la Puccinia. La producción de materia seca/año
es muy variable: de dos a tres toneladas por hectárea.
Su siembra es en marzo-mayo, con una media de 18-20 kg. de
semillas. Consocia bien con el Lollium perenne, Falaris,
Trébol blanco, alfalfa y Lotus corniculatis. Las variedades
del Pasto ovillo son Prairal, Prius y Floreal.
• BLUE GRASS
(Poa pratensis).- Es el famoso pasto azul de Kentucky, una de
las mayores regiones de cría de caballos del mundo. Gramínea
cespitosa de extrema agresividad, cubre totalmente la
superficie, lo que dificulta las consociaciones. Produce una
pastura tierna y palatable, con abundancia dé hojas finas.
Resistente al frío y a la humedad es, en tanto, muy exigente
en fertilidad y no soporta suelos ácidos. Se planta de marzo a
octubre y, para un cultivo puro, son necesarios de 15 a 20 kg
de semillas por Ha.
La
variedad de mayores posibilidades de adaptación es el Adelphi.
El Blue grass consocia con los Dactylis y
el Trébol blanco y el comportamiento en tal caso depende del
manejo.
•
FESTUCA (Festuca arundinacea)
.- Es una forrajera del ciclo otoño-invierno-primavera, con
hábito de crecimiento cespitoso. Se perfila bien con excelente
estructura radicular, pudiendo llegar hasta los 2 metros de
profundidad, lo cual le da gran resistencia a las sequías.
Soporta pastoreo y pisoteo, pero el valor nutritivo y la
digestibilidad son inferiores al Lollium perenne y al Blue
grass. La siembra se realiza de marzo a septiembre, con 12 a
15 kg de semillas en un cultivo puro: el kilogramo representa
450 mil simientes, teniendo como patrón mínimo 90
%
de pureza y 75 % de germinación.
El ciclo de
producción transcurre de abril a diciembre con una media de
seis a ocho toneladas de materia por Ha. Su consociación ideal
es con la alfalfa de pastoreo, Trébol blanco, Lotus
corniculatis, Lollium perennis y Dactylis. Sus variedades son
el Kentucky 31, el Dometer y el Alta. Existen referencias de
que la Festuca posee toxicidad cuando se trata de un cultivo
puro, provocando en las yeguas falta de producción láctea y
abortos. Mientras tanto, en Estados Unidos fue seleccionada
una variedad no tóxica: la Kenhy.
LEGUMINOSAS PERENNES:
• TRÉBOL BLANCO
(trifolium
repens).-Es
una forrajera de hábito rastrero estolonífero. Produce en los
meses de otoño-invierno y en la primavera presenta una
abundante masa vegetal con elevado tenor proteico y gran
palatabilidad. Prefiere suelos bien aereados y húmedos de alta
fertilidad, no tolerando la acidez.
La época ideal de sembrado es de marzo a mayo. En cultivo puro
se utilizan 3kg/ha que deben ser inoculados con el Rhizobium
específico a fin de posibilitar la fijación del nitrógeno
atmosférico hasta 200 kg de nitrógeno/ha/año. Presenta 1,6
millones de semillas, siendo que el patrón mínimo exige 95 %
de pureza y 80 % de germinación.
La mejor manera de aprovecharla en el consociado con gramíneas
para evitar problemas de timpanismo (empaste) en el animal.
El valor proteico de una planta nueva
llega hasta el 25
%. Además de eso, es rica en calcio y
fósforo,
presentando altos tenores de vitaminas del complejo
B y 900 partes por millón de caroteno
("provitamina
A"). Su
digestibilidad es del 80%.
Se consocia bien con el Raigrass, Pasto
Ovillo, Trébol
de Cuernitos, Alfalfa y
Cebadilla.
Hay distintas variedades de
Trébol Blanco de buena
producción y calidad.
• TRÉBOL DE CUERNITOS
(Lotus
corniculatus).-Es
originario de Europa. De características herbáceas y porte
erecto, pudiendo llegar a 60 cm de altura. Bastante rústico,
de óptima palatabilidad, elevado valor nutritivo, rico en
proteínas, vitaminas y sales minerales. Se adapta bien a
suelos arenosos, arcillosos, prefiriendo los de textura media
siempre bien pródigos en materia orgánica. En lo relativo al
PH, tolera hasta 5,5. Es resistente a las heladas y a las
secas, vegetando durante casi todo el año, con declinación en
pleno verano
y
en invierno. Su producción
alcanza de 15 a 25 toneladas de materia verde por ha/año.
Con relación al sembrado, presenta dos
épocas: marzo
hasta mayo y septiembre a octubre.
En
plantación singular (pura) se utilizan de 10 a 12
kg/ha, necesitando de un buen lecho de
sembrado,
bien desteironado y firme, debido al tamaño de la
semilla.
La siembra puede ser al voleo o en
líneas, seguido de una pasada de rolo compactador. El
kilogramo de semillas presenta 780 mil unidades, siendo
exigido un patrón mínimo de 95 % de pureza y 65 % de
germinación.
|